30.4.06

Parte 12: Me, myself & I (¿Quién es Connor Riley?)

Puede parecer un acto egocéntrico de mi parte, pero he querido dedicar el último posteo de esta seguidilla de historias a quien las escribe: Connor Owen Riley. Por eso es entonces que debo comenzar con la etimología del nombre, de origen irlandés, y cuyo significado podría traducirse desde el gaélico al castellano como "valiente joven amante de los lobos", lo cual parece no tener mucho sentido; sin embargo, tiene implícita la presencia exacerbada de los instintos y un comportamiento impulsivo, osado. Esas características suelen ser reprimidas en mi personalidad de forma cotidiana, pero en gran parte de las historias que han sido relatadas estuvieron muy presentes – incluso protagonizando algunos relatos.

Hoy me enfrento a la tribulación de verme alejado de tales instintos, y no puedo dejar de preguntarme qué es lo que ha pasado con mi vida, qué pasó con el niño que saltaba sobre las pozas de agua, el chico de caminar altanero que recorría la Plaza Brasil o el joven que se arriesgó a traicionar a su hermano por satisfacer sus deseos. Probablemente sigan aquí, aún presentes en mi vida, y no sólo como un recuerdo de mi pasado, un escalón más en estos 25 años de historia, sino también saliendo a la luz, escapando a mi control cada vez que la situación lo amerita. Sin embargo, me preocupa que en los últimos meses tan importantes componentes de mi vida parezcan desvanecerse bajo el yugo apático de la soledad.

Los últimos días he sido receptor de gratas sorpresas, lo que me lleva a sentir una placentera emoción deslizándose por mis venas –la misma que me invade al sentir el aroma de la tierra húmeda del sur de Chile, la lluvia sobre mi rostro, el rugido del mar en Caleta Portales o los labios de una mujer que me ha hechizado. Siento el despertar tras un prolongado letargo.

Quizás para muchos este final sea algo aburrido y es porque no quiero que sea el final, deseo muchas historias más. Además, el objetivo de los relatos ha sido cumplido pues logro reencontrarme lentamente con mi propio ser.

Ahora debo continuar escribiendo mi historia en el mundo real...

No hay comentarios:

Publicar un comentario