No puedo sacarme esa maldita canción de la cabeza, especialmente desde que ha sido convertida en parte de la nueva estrategia de mercado de MasterCard, así que trataré de arrancarla siguiendo su ejemplo: describiendo mis cosas favoritas.
El Invierno es una de mis cosas favoritas, porque amo caminar bajo la lluvia. Primero pensé que era por la secreta esperanza de que nadie viera llorar, escondiendo mis lágrimas bajo las gotas de lluvia, pero he aprendido que la lluvia puedo llorar el dolor. Por eso el Invierno y la lluvia son algunas de mis cosas favoritas, y a su vez lo es el agua. Me verán en el agua cada tanto –mar, río o una simple ducha–, no sólo porque es divertido sino porque el agua me ayuda a limpiar mi alma también.
Cada mes aguardo por la hermosa noche cuando la Luna Llena se eleva en el cielo, pues Selene es una de mis cosas favoritas. Ella es capaz de controlar no sólo los mares. Su influencia toca todas las aguas de la Tierra, incluso aquella dentro de mí. El brillo plateado me hace sonreír cada vez que mi mirada se posa en el cielo.
Mis amigos no son para mí cosas, pero pasar tiempo con ellos no podría escapar a estar entre mis cosas favoritas. Incluso si lloramos hasta que las lágrimas se conviertan en polvo, siempre hay una sonrisa capaz de cambiar la marea. Con ellos puedo decir que el tiempo pasa, pero la felicidad se queda.
Pensar y escribir vienen de la mano, están también entre mis pocas cosas favoritas. Mis pensamientos parecen rogar por ser puestos en papel, no sólo por placer sino para dar orden al caos. Cuando estoy escribiendo se siente como una tormenta mental, pero al estar listo el trabajo por un rato mi mente se calma.
El camino me llama cada tanto, así que otro favorito es conducir hasta aburrirme. La libertad que siento cuando mi rostro es tocado por el viento sólo mejora cuando la música es la adecuada, y con eso quiero decir algo de rock, blues o jazz.
También me gusta cocinar, tanto como comer. Mamá siempre decía "no juegues con tu comida" pero ella no dijo nada sobre los sabores, y es por eso que cada vez que estoy solo corro a la cocina para econtrar el sabor perfecto para mi humor. A veces la comida no se ve para nada apetitosa, pero eso no importa si estremece mi lengua.
Realmente amo el placer de un buen libro, sin importar si leo para estudiar o por diversión. Puedo llorar un río con una buena historia, y lo mismo pasa con un partido dominguero. Pueden verme cada semana apoyando a mi equipo, incluso si el marcador no nos lleva a la victoria. No es sobre pasión, va incluso más adentro, es sobre sentimientos que sólo unos pocos pueden entender.
Observar un atardecer, tú y yo tomados de las manos, es otro favorito cuando hago el conteo. Caminar junto al océano, disfrutar un bien vino, dibujar una hermosa flor, el aroma del Sur están en la lista también. Aquí he escrito algunas de mis cosas favoritas. Para el resto has algo de esfuerzo y descúbrelo tú.