Quedé atónito, debo admitirlo.
El jueves de la semana pasada, mientras iba caminando por Marín desde Portugal hacia Lira –ya saben, escuchando música, fumando, lo de siempre–, me encontré con una imagen insólita. Frente al Edificio del Claustro y justo al lado de un letrero que dice 'no estacionar de 7:00 a 20:00', a las 8:20 de la mañana estaba detenido un automóvil. Y como si no fuese suficiente, el vehículo en cuestión estaba parado en el reducido espacio entre la entrada y la salida de los estacionamientos del mencionado edificio en dirección contraria al sentido del tránsito (hecho entendible en vías reversibles como San Ignacio o Portugal, pero no en Marín).
| Andaba medio perdido el dueño... |
Para quienes me conocen, sabrán que mi mente empezó a trabajar tratando de imaginar cómo demonios estaba ahí el autito, estacionado de esa forma y contribuyendo al aumento del taco matutino. Sin embargo, a pesar de mis esfuerzos no encontré ninguna explicación que satisfaciera mi infinita curiosidad.
Algún despistado y anónimo autor nos ha dejado esta obra maestra de la falta de convivencia urbana.
No hay comentarios:
Publicar un comentario