27.11.06

Llegó el viejazo

1980, jueves 27 de Noviembre, 14:25, he nacido... hace ya 26 años.



Son extraños los cumpleaños.

Te llama mucha gente, te dan regalos que probablemente se queden para siempre en un cajón o sean consumidos en apenas unas horas, pero más allá de eso no sientes nada. No hay cosquilleos, no hay sensaciones orgásmicas mientras avanzan las horas hacia el día y momento de la conmemoración de tu nacimiento, ni siquiera hay molestias propias de la edad que vengan de un instante a otro...
...o quizás sea sólo yo.

Los teléfonos ya empiezan a sonar, aparecen posteos en las redes sociales, quizás haya un par de visitas durante la tarde, un par de cervezas, un montón de cigarrillos, más llamadas. Sentiré algo cuando eso ocurra, una alegría, pero nada que difiera mucho de encontrarme con un amigo que no veo hace tiempo, meter un gol o terminar un buen libro. Pero sólo es eso: ser especial durante unos segundos.

No me cierro a la posibilidad que mientras avance el día esa sensación cambie, pero por ahora todo está tranquilo.



25.11.06

Declaración abierta a las mujeres del mundo

Lectoras –algunas estimadas, pero no muchas–, les escribo en estos instantes porque ante recién pasados acontecimientos una vez más he llegado a creer que la gran mayoría de ustedes no son más que una pendejas malcriadas. Sin tapujos, censuras o arrepentimientos lo declaro con completa la conciencia que aquéllas de ustedes que no lo son también han pensado lo mismo de sus congéneres y como yo están aburridas de tener que convivir con las ellas a cada momento.

Resulta tragicómico para quienes conocemos la historia de la lucha femenina por la igualdad de géneros ser testigos de situaciones que pisotean los ideales de aquellas valientes mujeres, en especial cuando estas situaciones son protagonizadas por personas de la misma trinchera (y mientras yo las apoyo desde la trinchera "enemiga"). Sin importar hacía donde vuelvo mi mirada, siempre encuentro mujeres que venden su cuerpo en todo sentido del término, mujeres capaces de perdonar lo que sea por dinero, mujeres que sin vergüenza alguna se aceptan como objetos, mujeres que no debieran llevar ese nombre.

A través de mi blog llamo a las mujeres de verdad a luchar nuevamente, cosa de evitar que "las otras" acaparen el mundo y les den mala fama a todas. Sé que si bien puede resultar reprochable lo que digo, más reprochables son las acciones que me llevan a escribir.

Vamos, mujeres, sean sujetos dignos de respeto, amor, admiración, y no simples objetos.

14.11.06

Consejero (the doctor is in)

La ausencia temporal de un computador me imposibilita utilizar messenger cada vez que quiera, pero en cuanto logro conectarme suelo terminar involucrado en extensas conversaciones con personas que buscan consejo para comprender las dificultades que enfrentan en el ámbito emocional –como si yo careciese de problemas en ese aspecto. Desde luego, no quiero que las personas en cuestión me malentiendan pues no me molesta ayudar; sin embargo, en ocasiones me frustra en demasía que los mismos consejos que me piden sean obviados y las cosas resulten tremendamente mal para esa persona.

Siempre he creído que aquellos dones que nos han entregado los dioses también son una dura carga, un arma de doble filo. En mi caso, una de las mayores "cualidades" que he descubierto me ha sido dada es la habilidad de entregar consejos al resto, esto debido a que no me resulta difícil empatizar con las personas y ver las cosas que son o pueden ser negativas en sus decisiones. Y no es casualidad entonces que muchos decidan acercarse en busca de consejo, intervención o simplemente una palabra de apoyo.

Decir que todo se debe a una habilidad especial es algo exagerado, ya que muchas de las cosas que han llegado a preguntarme son de ocurrencia diaria aun cuando no todos quieren o pueden abrir los ojos lo suficiente para verlas. Supongo que a eso se refieren con lo de no ver el bosque porque te tapan los árboles, aunque no puede descartarse la posibilidad que existan personas capaces de ver el mundo de una forma muy distinta a como lo hace la mayoría, de sentir aquello que nos rodea con mayor detalle.

Me frustra también no ser omnipresente, no poder estar siempre protegiendo a quienes quiero y tener que verlos más tarde sufriendo por no haber previsto que alguien les haría daño, por sentirse incapaces de evitar a personas que los hirieron... Siempre quise ser un héroe, por más que nunca pueda calzar con el estereotipo de súper hombre y deba conformarme con esas pequeñas cosas que calman a mis cercanos en momentos de dificultad.

Quizás para muchos estas palabras no son más que una volada de cloro, pero sé que mis amigos seguiran buscándome cuando necesiten a alguien que les escuche. Después de todo, the doctor is in.

12.11.06

Se viene el estallido...

Este año ha sido perturbador. Demasiados cambios en un muy corto periodo de tiempo y un cúmulo de fuertes emociones que me han mantenido más cerca de lo acostumbrado del límite de la locura. Sin embargo, no es acerca de lo que pasó que quiero profundizar sino aprovechar este espacio para proyectarme un poco hacia el futuro.

Durante una de mis mañanas de limpieza escuché que el año próximo será de recuperación para personas como yo, aun cuando nos mantendríamos en un vaivén de tristezas, y comencé a reflexionar sobre lo que me ha afectado negativamente el último tiempo y cuanto me gustaría que el 2007 comenzara de una vez, trayendo la tan esperada sanación. Sin embargo, debo pensar primero en un evento importante como es la (quinta) celebración de mi vigésimo primer cumpleaños.

Nunca he celebrado en forma masiva un cumpleaños, por lo que en esta ocasión me pongo más ansioso con cada día que cae del calendario pensando en compartir con mis amigos. Pero aún así me estoy viendo afectado por viejazos, la remembranza del pasado y en lo que he dejado de hacer por el bien de otros. Y claro, también he ido asimilando que a pesar de lo malo que ha ocurrido este año mi historia es muy corta como para hacer flashbacks sólo a las cosas negativas y arrepentirse de las omisiones.

Es momento de ver al futuro, que seguro traerá cosas buenas, en especial para quienes son altruistas. Debo decir también que nunca está de más agradecer a las personas que me han acompañado en estos meses difíciles, acompañándome, aconsejándome, incluso haciéndome reír en el instante preciso.