Este año ha sido perturbador. Demasiados cambios en un muy corto periodo de tiempo y un cúmulo de fuertes emociones que me han mantenido más cerca de lo acostumbrado del límite de la locura. Sin embargo, no es acerca de lo que pasó que quiero profundizar sino aprovechar este espacio para proyectarme un poco hacia el futuro.
Durante una de mis mañanas de limpieza escuché que el año próximo será de recuperación para personas como yo, aun cuando nos mantendríamos en un vaivén de tristezas, y comencé a reflexionar sobre lo que me ha afectado negativamente el último tiempo y cuanto me gustaría que el 2007 comenzara de una vez, trayendo la tan esperada sanación. Sin embargo, debo pensar primero en un evento importante como es la (quinta) celebración de mi vigésimo primer cumpleaños.
Es momento de ver al futuro, que seguro traerá cosas buenas, en especial para quienes son altruistas. Debo decir también que nunca está de más agradecer a las personas que me han acompañado en estos meses difíciles, acompañándome, aconsejándome, incluso haciéndome reír en el instante preciso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario